El cobre proviene del fluido térmico, compuesto principalmente de agua, y es liberado por magma enfriado. Estos magma, que también es la base de la erupción, proviene de la capa media entre el núcleo y la corteza de la tierra, es decir, el manto, y luego se eleva a la superficie de la tierra para formar una cámara de magma. La profundidad de esta habitación es generalmente entre 5 km y 15 km.

La formación de depósitos de cobre lleva decenas de miles a cientos de miles de años, y las erupciones volcánicas son más frecuentes. Una erupción fallida depende de una combinación de varios parámetros de la tasa de inyección de magma, la tasa de enfriamiento y la dureza de la corteza que rodea la cámara de magma.

El descubrimiento de la similitud entre grandes erupciones volcánicas y sedimentos permitirá utilizar el vasto conocimiento obtenido por los volcanólogos para avanzar en la comprensión actual de la formación de sedimentos de pórfido.


Tiempo de publicación: mayo-16-2022